martes, 29 de enero de 2008

En busca de destino

Cada día son más las campañas publicitarias que realizan los responsables del turismo en cada país para atraer personas

No hay país que no desee ser un destino favorito para las personas que deseen vacacionar. Abrir las puertas al turismo, abre las puertas a la globalización, la exportación de la cultura autóctona, la inversión de capital extranjero y, más importante, al crecimiento de la nación.

A continuación unas de las campañas que me parecieron más curiosas en la forma de promoción:

Logrosán un pequeño pueblo de España con una gran campaña en la web para hacerse conocer.

Colombia un mensaje claro y sencillo para decirle a la gente que no hay riesgos como la guerrilla que impidan visitarla. El riesgo es que te quieras quedar.

El Salvador son sus habitantes los que invitan directamente a disfrutar sus paisajes.

Portugal la historia tiene su peso y los portugueses lo saben.

Madrid una campaña para resaltar la capital de España y demostrar que este país no es sólo toros y sevillanas.


















martes, 22 de enero de 2008

Navidades en espera



Vuelos sobrevendidos, cupos de Cadivi por acabar, largas colas e interminables horas en los aeropuertos hicieron que muchos venezolanos dudaran de llegar a su destino en navidad


Nunca viajo en navidad, pero este año por razones personales tuve que hacerlo. No puedo comparar con años anteriores, pero puedo decir que el sistema organizacional tanto del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y como el de las líneas aéreas dejaron mucho que desear las pasadas festividades.

En mi caso particular, salía de Caracas el 26 de diciembre a las 6 de la mañana y, aunque se tiene que estar en el aeropuerto con tres horas de anticipación, llegué a las 12 porque había un rumor de que los vuelos estaban sobrevendidos. Mi sorpresa fue que a las 12 no era una de las primeras de la cola, no. Había familias completas con sábanas y almohadas en el piso esperando a que la línea aérea empezara a facturar.

Entre el sueño y la sorpresa entablé conversación con una trabajadora del aeropuerto que me señaló que debía dar gracias de que mi vuelo salía a esa hora porque "después de las 6 de la mañana la gente no cabe en el aeropuerto y las colas de inmigración salen de las puertas de cristal que separan a los viajeros de los no viajeros.

El vuelo fue charter y salimos con retraso, poco, de una hora. No supe más nada de las dificultades que debían superar los viajeros venezolanos hasta mi regreso. Llegaron seis vuelos al mismo tiempo, entre las once y las doce de la noche. Los pasajeros no cabían en la zona de inmigración y las horas pasaban sin que las colas avanzaran. Sólo estaban trabajando seis personas y puedo decir con propiedad que las colas no avanzaban porque los funcionarios estaban cansados. "Tienen sueño" dijo la señora que estaba a mi lado. En efecto, cuando me acerqué a ver lo que sucedía vi a la oficial recostada del mostrador, tomaba los pasaportes con desgano y demoraba más de lo que se suponía por cada familia. A mi mente sólo vino una frase: ¿Será que ahora también hay escacez de café?

A pocos días de mi llegada, los periódicos titularon que en Argentina el aeropuerto colapsó y los pasajeros que esperaban se desesperaron y tomaron las instalaciones exigiendo respuestas. Para cuando la turba se calmó las personas se seguían lamentando: todo el dinero ahorrado e invertido en un crucero se perdió gracias a que las líneas aéreas no pudieron cumplir con sus clientes.

Si es un problema que afecta a todos los lugares en temporada alta, ¿por qué no hay soluciones al respecto?




Otros sitios de referencia:

http://www.informativos.telecinco.es/disturbios/buenos_aires/aerolineas_argentinas/dn_59876.htm

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/dartagnan/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3934675.html